El médico cirujano Luis Canelada, titular del CUCAI Salta hace una evaluación de la capacidad de trasplantes en la provincia, da cuenta de logros, necesidades y dificultades apremiantes. El referente habló con CEPRIDIASA y planteó los temas principales de su gestión

-¿Cuál es la situación del trasplante en Salta? ¿Se ha podido hacer un balance, una evaluación?

Sí, el día lunes en Tucumán en la reunión del Consejo Regional de Trasplante, donde estamos todas las provincias del noroeste. La evaluación tiene que ver con el funcionamiento en Recursos Humanos, equipamiento, infraestructura, medicamentos, todo que se precisa.

Como siempre decimos, para que haya trasplante como primera medida tiene que haber donante, eso es fundamental. Estamos trabajando en estos momentos, gestionando y tratando de que esto mejore. El tema trasplantes se trabajó bastante bien 2023 a nivel nacional. Hubo un crecimiento casi con respecto al 2022 de un punto y medio por millón de habitantes y hubo casi 4.200 trasplantes en todo el país. Acá en la provincia se hacen tres tipos de trasplante: el renal, el de córnea y el de celulas hematopoyeticas que se hacen en el IMAC, a través del Dr. Basilio Pertiné. El trasplante de córnea, por lejos, es el que más se da, pero los trasplantes renales también han crecido mucho y se ha trabajado bastante en el 2023 en Salta.

Debemos mejorar todavía de acuerdo a los objetivos que está poniendo en este momento el INCUCAI a nivel nacional, pero yo creo que se está trabajando.  Estamos justamente gestionando reuniones con la gente de los Centros Privados de Diálisis para que la lista de espera se vaya achicando, significa que estaríamos trasplantando más y trabajar coordinadamente. Lo que identificamos es un déficit a lo que se refiere a la parte del donante.                              

-¿Ese aspecto es al que denominan procuración?

Mirá, para el tema de la procuración hay equipos que se encargan específicamente. El hospital que mayor número de donantes tiene es el hospital San Bernardo por las características de la urgencia, de la emergencia. Yo creo que en estos momentos hemos pasado una etapa en que a pesar de que hay muchos donantes, lo que está sucediendo sea por el misticismo, o sea, el regionalismo, eso hizo que disminuya el número de donantes. También pueden haber tenido que ver los dichos del presidente, sobre el tráfico de órganos, de la compra y venta de órganos. Esa serie de mitos creo que ha influido y obviamente eso hizo que decaiga la Procuración. Es importantísimo que tengamos mucha gente donante para que pueda haber más trasplantes.                                                                                                                        

-¿La Procuración depende sólo de la familia? Porque yo entiendo que por la ley Justina somos todos donantes por defecto…

Sí, claro, indudablemente por la ley por Justina sabemos que tenemos los potenciales donantes, sí. De todas maneras, a pesar de la Ley Justina muchas veces ante una situación, por ejemplo, sucede en accidente y el paciente está con muerte cerebral o que tiene muchas posibilidades de fallecer, pero se crea un conflicto. Supongamos, Yo soy el marido y estoy de acuerdo, de repente los hijos no están de acuerdo y se crean los conflictos. Y por otro lado, como médicos, yo creo que tenemos que seguir mejorando desde el punto de vista de la empatía. Ponernos del lado de la familia y convencerla para que se dé cuenta lo que significa un paciente que es donante, significa mejorar la calidad de vida o dar vida a siete u ocho personas.

Pero bueno, estábamos trabajando sobre ese análisis que estamos haciendo para mejorar el tema de la Procuración que en el año 2023 decayó bastante y creo que el 2024 con todo el trabajo que estamos realizando tiene que mejorar. Hay que trabajar mucho también no solo con la comunidad, sino también con los profesionales que están relacionados con el proceso de la procuración.

-Doctor, en la página del CRESI, la Central de Reportes y Estadísticas del Incucai, la provincia de Salta no aparecía entre las instituciones Generadoras de Donantes registradas. ¿Es un dato que está faltando o no está actualizado? Y en ese sentido: ¿Están los resortes institucionales puestos a punto para lograr llevar y mantener los órganos, porque también hay una cuestión cuando aparece un posible donante y toda la institución debe trabajar para que eso se convierta en donación, la preservación de los órganos, etc.?

-Exactamente, el doctor Pablo Zenteno, el director médico del INCUCAI, es quien está encargado de la formación de los procuradores que pueden ser enfermeros, terapistas o un médico cualquiera. En realidad, no culpemos a la gente, cada lugar tiene una idiosincrasia diferente. Lo que sí estamos haciendo nosotros es trabajar dos cosas: primero el Htal. San Bernardo firmó un convenio con el INCUCA con un programa de sustentabilidad por el cual recibe dinero por cada donante que tiene.

Los hospitales que firmaron esto son dos: el Hospital San Bernardo y el Instituto de Endocrinología. Ahora hay que firmar un convenio por lo que son las unidades de procuración: los hospitales pasan a tener el trasplante dentro de su cartera del servicio y no mirarlo como una cosa externa, sino como una terapéutica más. Como usted pone en antibiótico, hace una cirugía, el trasplante también es una terapéutica Ahora vino el doctor Zenteno nos dio un curso para todos, procuradores, para gente en general, vino gente de Jujuy, vino gente de Tucumán, hubo gente de acá de Salta.

Hay hospitales que tienen terapia pero que no tienen las características para poder procurar multiorgánico, pero quizás pueden proveer córneas o tejidos. En eso estamos trabajando y con un convenio con el sector privado, tenemos una coordinadora médica trabajando con el iMac, y Altos de Salta también. Con el iMac o estamos haciendo, Células hematopoyéticas, se hicieron dos implantes este año y quedaron pendientes dos más.

-¿O sea ven al sistema de salud como uno solo, involucrando al privado?

Los dos sectores tienen que estar coordinados, el sector público y el sector privado y no desconocemos cuál es la problemática, por eso estamos acercándonos a todos los sectores donde vemos que están las fallas y mejorar lo que tenemos.

Lo más importante que tenemos y quién va a trabajar y va a hacer las cosas es el recurso humano. Si vos no tenés recursos humanos, obviamente que no vas a tener absolutamente nada. Siempre tiene que tener ese reconocimiento especial y al médico terapista ni que hablar, por el trabajo que desempeña.

-¿Desde el sector privado se van generando nuevos espacios preparados para poder donar?

Si, me olvidaba, el hospital Materno Infantil pronto va a tener la unidad de procuración. La doctora María Eugenia Vázquez va a estar a cargo, ya tiene la infraestructura y está equipado. Ahora firmamos convenio con el INCUCAI, CUCAI Salta y Ministerio de Salud y los hospitales y un convenio con la Asociación de Clínicas y Sanatorios porque hay pacientes en el sector privado que también pueden ser donantes -hubo en el caso del iMac con un donante multi orgánico-..

Hoy tenemos guardias de una terapia intensiva y estamos incrementando la estructura de lo que es recurso humano, sobre todo los terapistas. Hoy tenemos en San Bernardo dos médicos, uno que está de guardia activa y otro en guardia pasiva. Porque el que está activo obviamente ese día está trabajando y tiene los pacientes que tiene que ver y tratar de salvar la vida y pero a su vez tiene un paciente posible donante y que tiene que mantenerse y quién lo va a hacer entonces tenemos el segundo terapista que es quien le va a dar la mano para conservar y mantener ese donante en muy buenas condiciones para que pueda ser ablacionado.

-¿Y en términos de recursos como están las cosas?

Hoy a través del Ministerio de Salud hemos conseguido una camioneta que está en disponibilidad para el CUCAI, eso es importantísimo, no lo había. Antes, no teníamos movilidad. Se usaba una ambulancia o autos de los particulares y la gente se movilizaba y se trasladaban los órganos, las cosas, suero, lo que necesitaba en el auto del profesional.

Actualmente gestionamos una casa para el trasplantado. Por ejemplo, viene gente del interior, ¿a dónde va? tiene que hacerse los análisis pretrasplante, tiene que estar dos o tres días, hacerse el laboratorio, endoscopía, ginecología y todo lo demás, esa gente no tenía dónde ir. Muchas veces los equipos de trasplante conseguían el lugar y daban de comer. Ahora la idea es tener una casa de trasplantado con el asistente social, con nutricionista, con un médico clínico que lo vea, todo lo que podamos darle y apoyar a esa gente para que pueda estar tranquila y se le pueda resolver todos los inconvenientes que tuvieran desde el punto de vista socioeconómico.

No desconocemos la parte económica. Hoy salud recibió el mismo presupuesto que tuvo el año pasado y el año pasado llegó hasta junio, julio. Otro inconveniente que tenemos es que son medicamentos carísimos y son importados, por otro. Sea para pre trasplante o para los pacientes que están en control y que requieren tratamiento postrasplante. Hay medicamentos, por ejemplo, el Valganciclovir que cuesta 16 millones de pesos. El Posaconazol cuesta 12 millones de pesos. A veces, hasta es dificultoso conseguirlos porque son importados.

O sea que esto va mucho más allá de lo que deseo o de cosas que queremos, sino de la realidad económica que también nos golpea y nos atañe a todos. Acá tiene que ver todo: infraestructura, equipamiento, medicamentos, movilidad, lo social, lo económico.

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