El Dr. Jorge E Rico Fontalvo, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Nefrologia (SLANH), analiza del impacto de la nueva variante ómicron en la población de pacientes renales en hemodiálisis.

La variante ómicron

El 26 de noviembre de 2021, la OMS, siguiendo el consejo del Grupo Consultivo Técnico sobre la Evolución del Virus SARS-CoV-2- en inglés, clasificó la variante B.1.1.529 de este virus como variante preocupante. Además, decidió denominarla con la letra griega ómicron.

Ómicron se caracteriza frente a otras variantes porque el nivel de contagio es 5 a 10 veces mayor que la variante delta, por tanto, genera unos picos muy rápidos y un crecimiento acelerado, con una afectación alta en muy poco tiempo.

Ademas, Ómicron tiene otra característica, y es que al parecer tiene una menor severidad, entonces son cuadros mucho más rápidos y en consecuencia, la gente se infecta más rápido.

Tambien se conoce que las vacunas son efectivas para esta variante.

Varios estudios indican que la vacunación completa más una vacuna de refuerzo proporciona una fuerte protección contra la infección por la variante ómicron.

Población en Latinoamérica en Terapia soporte renal ( TSR) dialisis

Según datos del registro latinoamericano de diálisis y trasplante (RLADTR), el aumento de prevalencia de la TSR (terapia de soporte renal) ha sido sostenida a lo largo de los ultimos años en Latinoamérica. Actualmente más de medio millón de pacientes reciben TSR, de los cuales mas de 150.000 personas se sumaron en los últimos 10 años.

¿Cuál es el impacto de la variante ómicron en los pacientes en hemodiálisis?

Como norma general para toda la población, las autoridades sanitarias recomiendan que en caso de presentar síntomas sugestivos de COVID no asistir presencialmente a los servicios clínicos u hospitalarios presenciales sino pedir atención domiciliaria o virtual; a menos que se presente signos de alarma como dificultad respiratoria, alteraciones en el estado de conciencia o fiebre muy alta, sin embargo, ¿cuál es la situación si el paciente tiene enfermedad renal crónica y que esté en tratamiento crónico con hemodiálisis?…

La hemodialisis no debe suspenderse y ademas por lo general se debe hacer tres veces por semana en una Unidad Renal. Para no aumentar el brote en las unidades renales, estos pacientes, por lo general, bajo esta condición o en su efecto si tienen la enfermedad confirmada, están con requerimiento de oxígeno o su condición no es la mejor, sí deben asistir a los servicios de urgencias y muchos de ellos hospitalizarse, pero no deben suspender su tratamiento crónico ni mucho menos sus hemodiálisis.

La prestación en los centro de diálisis se ha visto limitada en esta pandemia, sobre todo en los picos que han habido, pero en esta ocasion la situación y el perfil epidemiológico ha cambiado con la variante ómicron.

Dr. Jorge E Rico Fontalvo, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Nefrologia (SLANH)

¿Por qué ha cambiado el perfil epidemiológico y eso en qué repercute con nuestros pacientes renales?

Ha cambiado porque esta variante es muy contagiosa, mucho más que las demás variantes, genera menos enfermedad grave, menos falla multiorgánica grave, por supuesto menos compromiso renal agudo y requerimiento de Unidad de Cuidados Intensivos.

Actualmente hemos disminuido los tratamientos de hemodialisis en las UCIs por pacientes con enfermedad renal aguda, pero sí estamos viendo más pacientes renales crónicos dependientes de hemodiálisis hospitalizados, más infectados, con cuadros menos severos, pero necesitando que le continuemos su tratamiento.

También se suman otros fenómenos, como por citar: hemos visto que muchos pacientes cuando tienen sospecha o comienzar a tener síntomas relacionados, dejan de asistir a sus sesiones de hemodiálisis y esto trae como consecuencia que comienzen a presentar síntomas, en estos casos relacionados con falta de hemodiálisis, como por ejemplo, sobrecarga de líquidos, crisis hipertensivas, edema pulmonar, lo cual hace necesariamente que acudan a los diferentes servicios de urgencias, se hospitalicen, se tenga muchas veces que hacer varias sesiones de hemodiálisis seguidas.

Esto impacta mucho más en que se colapsen este tipo de servicios y tambien para anotar, las hospitalizaciones por condiciones diferentes al COVID, que siguen presentes; éstas no han desaparecido, por el contrario, en muchos pacientes, dada la pandemia, se han aumentado. Todos estos factores hacen que la relacion oferta-demanda de estos servicios hospitalarios de hemodialisis esten llegando a su capacidad operativa máxima.

¿Cuáles son las recomendaciones?

Sin lugar a dudas, las recomendaciones más importantes son: seguir fortaleciendo la vacunación. Está ampliamente demostrado y aún en los pacientes renales en diálisis que la vacunación si sirve, disminuye severidad, disminuye hospitalización y disminuye mortalidad. Además también es importante y básico seguir con las medidas de bioseguridad, que tambien han demostrado que sirven y son útiles.

Algo fundamental es la autoresponsabilidad y la responsabilidad social y más en estas fechas especiales donde la unión familiar es frecuente, los encuentros de los niños, que pueden ser una fuente de contagio para los adultos mayores. Recordar que la gran mayoría de pacientes en hemodiálisis son además hipertensos, diabéticos y adultos mayores.

Es clave, además de continuar con las diálisis, no suspender los tratamientos que tienen formulados nuestros pacientes a menos que la condición clinica lo amerite y que sea bajo orden médica. Continuar con el tratamiento para la hipertensión, para la diabetes, seguir las recomendaciones nutricionales, vacunarse para el neumococo y para la influenza, los que tengan la indicación, evitar el sedentarismo y mantener una adecuada higiene en salud mental.
Recordemos que el manejo y la vision holistica es muy importante dentro de los objetivos.

Desde el punto de vista de políticas globales y regionales de salud para la población de pacientes en diálisis, la Sociedad Latinomaericana de nefrología e HTA (SLANH) en conjunto con la Organización Panamericana de Salud (OPS) han establecido metas para los próximos años donde es fundamental fortalecer estrategias educativas de capacitación en salud renal y estrategias de limitación del impacto sanitario del Covid y tambien ejecutar políticas locales de acuerdo con las necesidades puntuales de cada región.

La diálisis es un tratamiento vital para los pacientes con enfermedad renal crónica avanzada y los pacientes que la tienen formulada y que por ende la necesitan, deben seguir con este tratamiento. Se vienen semanas duras, en donde se deben definir estrategias para poder controlar este pico y también para que nuestros pacientes en hemodiálisis puedan estar lo mejor posible.

Fuente: https://consultorsalud.com/variante-omicron-impacto-pacientes-hemodialisis/

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