La diálisis es un procedimiento que salva vidas, pero al mismo tiempo, cambia vidas. Por eso, si toma el control de su salud mental y emocional puede lograr una vida gratificante y adaptarse a la diálisis.

A continuación le presentamos las preguntas más frecuentes sobre este proceso. 

¿Cómo va a afectar esto a mi vida diaria? 

Supone necesariamente un cambio muy importante, ya que es necesario disponer de cuatro horas, tres veces por semana (si se realiza la diálisis en un centro). A esto hay que añadir el desplazamiento. Por consiguiente, son limitaciones considerables que hacen que la vida cambie de forma importante. No obstante, una correcta organización y adecuación a este tratamiento permite que muchos pacientes puedan seguir realizando una vida normal solo con algunas limitaciones. La inmensa mayoría de personas que reciben diálisis pueden seguir trabajando o estudiando. Naturalmente, estarán limitadas por la edad y las condiciones de la enfermedad original que ha producido la insuficiencia renal.

¿Qué pasa si un día estoy enfermo, no puedo ir al hospital y no puedo recibir tratamiento? 

Si una persona que precisa diálisis no se dializa, evolucionará progresivamente hacia una uremia terminal, falleciendo sin remedio en el término de semanas o algunos meses. Cuando el paciente desea viajar o veranear a otro lugar, puede hacerlo previa reserva de puesto de diálisis en el centro más cercano.

¿Qué consecuencias tiene a medio y largo plazo la diálisis? 

Una caída repentina en la presión arterial durante la diálisis tiene efectos secundarios a corto plazo, como síntomas gastrointestinales, musculares y neurológicos. Los pacientes también sufren a largo plazo ataques de apoplejía y daños al corazón. En estos pacientes, las complicaciones cardiovasculares son la principal causa de muerte. Y la presencia de calcificaciones vasculares juega un papel importante en su desarrollo. Las células producen y liberan a la sangre sus desechos, que son filtrados y eliminados a través de la orina gracias al riñón. Pero cuando este deja de funcionar, las toxinas no pueden ser eliminadas y esto genera un ‘envenenamiento’ del organismo que origina un envejecimiento acelerado.

 ¿Hay alternativas a la diálisis? 

Los riñones son unos órganos muy importantes para el cuerpo, ya que cumplen funciones vitales en nuestro organismo. Si la detección del problema renal es precoz y aún se conserva parte de la funcionalidad, se podría, con un adecuado tratamiento, evitar la diálisis. En caso contrario, puede ser necesario comenzar con alguna de las distintas modalidades de tratamiento que existen para reemplazar la función renal, necesaria para nuestra supervivencia; y estas modalidades, por ahora, son únicamente la diálisis o el trasplante.

Compartir