
Esta enfermedad crónica va en aumento de la mano de la hipertensión y la diabetes. Sencillos y económicos controles permiten un diagnóstico precoz y tratamientos para evitar llegar a diálisis o a un trasplante.
Más de cinco millones de argentinos, una de cada ocho personas, tienen enfermos sus riñones y cerca de la mitad no lo saben. “Esos órganos que limpian la sangre eliminando toxinas son los más ricos en arterias de todo el organismo”, subraya Jorge Abdala, presidente de la Asociación de Prestadores de Hemodiálisis y Trasplantes Renales de Córdoba (APHEyTRC). Por lo tanto, son los órganos de choque, donde impactan dos enfermedades muy frecuentes: la hipertensión y la diabetes.
“Las personas con alguna de esas dos patologías no pueden dejar de controlar sus riñones con dos simples análisis: de orina, para ver el nivel de proteína; y de sangre, para medir la creatinina”, señala Rafael Maldonado, presidente de la Sociedad de Nefrología de Córdoba.
La campaña de concientización cobra fuerza cada 10 de marzo, cuando se conmemora el Día Mundial del Riñón, alentando a la población a tomar conciencia de que las enfermedades más comunes son las que deterioran la función renal.
Daño silencioso
A pesar de que los riñones cumplen un rol vital, la mayoría de las personas con enfermedad renal crónica (ERC) se entera de su situación cuando la patología está muy avanzada o necesita diálisis o trasplante.
Por eso, a la ERC se la llama la epidemia silenciosa, porque avanza progresivamente sin dar síntomas y cuando aparece patente, en general los riñones ya perdieron el 90 por ciento de su función.
“Tenemos un arsenal de alternativas para evitar que el paciente llegue a diálisis o trasplante si se diagnostica la enfermedad renal precozmente”, remarca Maldonado.
El golpe pandémico
La pandemia también impactó en la salud renal porque no hubo el suficiente control de hipertensión ni de diabetes, así como de tantas otras patologías que repercuten en los riñones. Además, los pacientes que podrían haber llegado al diagnóstico de ERC, no lo lograron. Y los que lo tenían, no pudieron acceder a los controles ni tratamientos necesarios.
“Hoy no está en diálisis la cantidad de pacientes que se estima normalmente y eso significa que murieron por Covid-19 o sencillamente no llegaron a diálisis”, apunta Abdala
La disminución de pacientes en diálisis entre 2020 y 2021 ronda el 17 por ciento.

Cómo cuidar los riñones
- Mantenerse en forma y activo.
- Controlar los niveles de glucosa.
- Monitorear la presión arterial.
- Comer saludablemente y mantener un peso normal.
- Tomar agua: dos litros por día.
- No fumar.
- No automedicarse, particularmente con fármacos de uso frecuente.
- Chequear la función renal con un profesional ante factores o antecedentes de riesgo.
- Reducir el consumo de sal agregada, gaseosas y alcohol.
