En LAM, el periodista contó cómo fue su experiencia durante los 4 años que pasó en diálisis y cómo sigue la vida tras un trasplante renal.

Jorge Lanata habló en vivo en LAM (América, a las 20), el ciclo que conduce Ángel De Brito. Allí, el periodista dio una serie de consejos para Silvina Luna, que está viviendo una situación semejante a la que él tuvo que afrontar hace unos años: someterse a diálisis mientras espera un trasplante de riñón. 

En la emisión de ayer, martes, de ese mismo ciclo, Silvina había conmovido a todos con el relato que lo que está padeciendo a causa de una intervención estética que con el paso del tiempo, le causó una hipercalcemia a consecuencia de la cual sus riñones ya no funcionan.

Dado que Jorge Lanata recibió un trasplante de riñón en marzo de 2015, De Brito le pidió que le hablara a Silvina Luna a quien en la entrevista del día anterior se la había visto muy acongojada por sus problemas de salud.

«Vi una parte de la nota-comenzó diciendo Lanata-. Silvina está en diálisis. Yo estuve 4 años en diálisis, tres veces por semana«.

Jorge Lanata, que volverá con PPT a El Trece el 4 de junio próximo, habló de todo en LAM. Captura TV.

Sin vueltas, Lanata advirtió: «Ella decía que se cansa y que a veces, no quiere ir a dializarse. Pero hay que ir a diálisis. Si dejás pasar dos o tres días, te podés morir«.

«Mucha gente se da por vencida en diálisis. La diálisis, normalmente, no te hace nada terrible en lo físico. Pero la gente se deja vencer en lo emocional. Yo, mientras hacía diálisis, seguí laburando. Salía de diálisis y me iba caminando. Y al otro día, iba a la radio a laburar. No quise que el tratamiento me cortara la vida».

«Cuando te vas de viaje, eso sí, tenés que ver dónde dializarte en el país donde estés», indicó.

«¿Y cómo és la vida después del trasplante?«, le preguntó De Brito. «Si te cuidás, seguís viviendo normal. Yo estoy viviendo normalmente», respondió Lanata. 

El conductor de PPT (El Trece) recordó que su caso fue el primer trasplante cruzado entre cuatro personas que se hizo en América Latina.

La operación, que se realizó en la Fundación Favaloro, previa autorización judicial, implicó que una mujer de 50 años, madre de un joven de 20, que necesitaba ser trasplantado, le donara su riñón a Lanata, con quien era compatible mientras que Sara Stewart Brown, la entonces mujer del periodista y madre de su hija menor Lola, donó el suyo al joven con quien tenía más compatibilidad que su propia madre. 

Cuando le consultaron si había tenido momentos de gran desazón durante todo ese proceso, Lanata fue terminante: «Yo nunca me deprimí, pero la experiencia fue muy fuerte. Yo no tenía ningún vínculo ni lo tuve después con esa mujer a la que sólo vi 10 minutos, pero estoy viviendo con un órgano de ella».

En referencia a Silvina Luna, Jorge Lanata afirmó: «Tiene que pelear, no le queda otra».

Fuente: Clarín

Compartir