En Argentina, 1660 personas con enfermedad renal crónica no ingresaron a diálisis en 2020.

La pandemia afectó no sólo a las personas que se encuentran en tratamiento de diálisis. También afectó a aquellos que, por la evolución de su enfermedad renal crónica (ERC), deterioraron más la función de sus riñones durante su estadio prediálisis (estadio 4).
Esas personas, al llegar a estadio final (estadio 5), debían haber iniciado su tratamiento para mantenerse vivos. Pero ¿Lo hicieron?
Pacientes en estadio 5 son las personas afectadas que deben indefectiblemente reemplazar mediante el riñón artificial, la diálisis peritoneal o el trasplante por la falla permanente de la función de sus riñones.
Mortalidad de personas por Enfermedad Renal Crónica. Los datos internacionales señalan que el número de muertes por ERC aumentó en un 82,3% en las últimas dos décadas. Es el tercer mayor aumento entre las 25 principales causas de muerte, detrás del VIH / SIDA (396%) y la diabetes.
La enfermedad renal constituye una prioridad de salud pública. En todo el mundo, el número de pacientes con enfermedad renal en etapa terminal que reciben terapia de reemplazo renal (RRT) ha sido de 2.6 millones de personas en 2010. Se estima que en 2030 habrá 5.4 millones de personas bajo tratamiento.
El mayor crecimiento se espera en los países en desarrollo, en especial en Latinoamérica y el Caribe, con una tasa de crecimiento anual del 8% (3), en promedio.
Un factor adicional de la importancia de una buena accesibilidad surge del análisis realizado en Latinoamérica de las causas de pérdida de Años de Vida ajustados por Discapacidad (AVAD). El Institute of Health Metrics and Evaluation (IHME) estima que la ERC se ubica dentro de las diez causas principales y existe evidencia que aumentaron en un 102 % en Latinoamérica entre 1990 y 2015, pasando del puesto 18 al 5.
Se estima que en el mundo 7.1 millones de personas murieron prematuramente en 2010 debido a la carencia de acceso a tratamiento dialítico o trasplante.
Según autores de relevancia 1660 personas que debían comenzar su tratamiento de diálisis, en relación con la cantidad esperada, no lo hicieron. Es de acuerdo a las estimaciones para nuestro país en los últimos años.
¿Qué pasó con la accesibilidad al cuidado de la salud renal, durante la pandemia?

Posiblemente la respuesta, sea dada oportunamente por los responsables de la salud pública en nuestro país.
Referencias
(1) Marinovich, S. Datos preliminares para el Registro de Diálisis Crónica de Argentina. Segunda entrega. 7 de Diciembre de 2020.
(2) Lozano, R; Naghavi , K et al .Mortalidad mundial y regional por 235 causas de muerte para 20 grupos de edad en 1990 y 2010: un análisis sistemático para el Estudio de la carga mundial de enfermedades 2010, Lancet , 380 ( 2012 ) , págs. 2095 – 2128
(3) Vallejos A. Primer Foro Global de Políticas sobre el Riñón. Rev Nefrol Dial Traspl. 2017; 37(2):79-80.
(4) Depine, S; Aroca, G. Desafiando a la inequidad en Latinoamérica. Estrategias facilitadoras de «control» de la enfermedad renal crónica. Editorial Mejoras. Universidad Simón Bolívar, Barranquilla, Colombia. 2018. http://hdl.handle.net/20.500.12442/2283
fuente: https://www.cadradialisis.org.ar/
