La retracción de la capacidad prestacional del Pami es evidente estos años con el descenso de ingreso de pacientes. Eso nos habla del abandono a esta población, porque la enfermedad crónica no desciende, por una cuestión estadística.


el período.
En un informe, el Registro Argentino de Diálisis Crónica 2021, Informe Preliminar del año 2020 de la Sociedad Argentina de Nefrología (SAN) y el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) puede verse una merma en la cantidad de pacientes de esa obra social que ingresan a la diálisis. No es una buena noticia.
“Hay una media que se extrae del crecimiento vegetativo y la incidencia por millón de habitantes que se mantiene muy estable entre las distintas provincias” explica Mario Espeche, presidente de CEPRIDIASA.
“Cuando eso dejó de ocurrir, los pacientes siguieron existiendo pero no ingresaron al tratamiento”. O fallecieron o no se sabe, pero claramente es un indicador alarmante.
“Son más de 1000 pacientes que no están y eso es una muestra objetiva de lo que sucede cuando se toman decisiones al respecto de restringir las prestaciones de esa población más importante que es la del Pami” indicó Mario Espeche.
























